Nota (mental) (escrita) para todos los emparejados: esto es una hiperbolización de la realidad… o sea que no dejéis de invitarme a cenar…de hecho a veces soy yo quien saca el tema. Veredicto, culpable.
Seis horas después de una noche loca con dos parejas encantadoras, mi infatigable compañera de hazañas y yo estábamos un mediodía de domingo más, sentadas en el nuevo restaurante argentino de la esquina al que acudimos por… la buena presencia del camarero, esperando la comida “casera”, aunque sea de una casa exótica, que no sabemos preparar.
En un arranque de lucidez proporcionado por la emocionante visión de un domingo sin esfuerzos tumbadas en el sofá de casa, empezamos a debatir ¿por qué las parejas requieren un cupo mínimo de solteros en sus círculos de amistades habituales? Y ¿por qué sus devaneos sexuales o estado amoroso son irremediablemente uno de los temas de conversación más abordado durante las reuniones?
La respuesta fue desconcertante: para entretener las veladas.
Así que solteros (mucho mejor aún si promiscuos o aventureros en el terreno), preparaos para ser como la flamante nueva programación de televisión por cable gratuita –un par de copas de vino o un birreo es un excelente precio teniendo en cuenta las tarifas del mercado-.
No es nada nuevo que tus parejas favoritas de amigos te sometan cariñosamente a un tercer grado sobre los detalles de tu vida sexual, mientras asienten y se sonríen y te miran con ojos compadecientes, orgullosos de su niña divertida. No pueden faltar comentarios del tipo: “Estás loca Coco, esto sólo puede pasarte a ti”… comentarios que debo confesar, hacen ver lo emocionante y excitante de lo que parecían situaciones bochornosas y alcoholizadas la noche anterior.
Sin embargo, a todo esto me pregunto, ¿por qué el intercambio no es recíproco cuando ambas dos partes de los abajo firmantes están presentes? (gracias amigos y amigas casados por confiar en mi en los vis a vises). ¿Estar emparejado significa socialmente tener que ascender a un estado superior en el que las aventuras, la sexualidad desenfrenada y las locuras desaparecen?
¿Este supuesto ascensor debe suponer firmar una cláusula de privacidad con el contratante que impide comentar nada a otro alguien que no sea el abajo firmante?
Quizá sea una simple cuestión de organización. Todo nuestro entorno está organizado para duetos binarios (valga la redundancia)…
Desde los 2x1 hasta la paella…
¿Es este “el orden natural” del que los retrógrados hacen gala, realmente un orden natural o una imposición social que sólo nos dota de identidad completa si estamos emparejados?
¿Es el dueto la meta final de todo ser humano?¿Significa eso que según ellos, todos los solteros estamos en una fase de adolescencia eterna hasta que no decidimos bajarnos de la noria?
¿vivir en el parque de atracciones no es una opción válida para ser considerado completo?
¿Y qué relación tiene este estado de pubertad permanente que entraña la soltería con la licencia que parecen tomarse los “casados” de escrutar y (admitamoslo) de juzgar la vida íntima de algunos de ellos como distracción para acompañar al café de media tarde?
¿Acaso los casados actúan o deben actuar como educadores de los que no han madurado como ellos?¿Hasta donde les avala la experiencia?
¿Nos ven a menudo como niños aún por formar y con mucho que aprender con los que pueden divertirse escuchando sus hazañas en el parvulario nocturno que son las noches de copeo?
“En realidad mi vida sexual es como un gran club de la comedia” me dice entre risas Dana, amiga que (destinada a fracasar en el intento) se declara retirada del recreo nocturno.
Así pues, los miembros casados con esta práctica como costumbre, pretenden ser observadores, simples supervisores o ¿Es además, una manera de vivir algo a lo que se ven privados por su misma condición de casados? Como una especie de espectáculo de realidad virtual.
Son meras reflexiones, pues al fin y al cabo ¿quién no se interesa por la vida sexual de los demás?¿Quién es el que no querría saber más de los embrollos sentimentales de sus amigos?
Ellos que parecen tener el control de la situación, la seguridad de los grandes entrevistadores, deben seguir preguntando, y así convertir algunas de nuestras experiencias bochornosas en material cómico… hay que sacarle partido artístico de algún modo.
Yo aguardaré a mi madurez para pasar de entrevistada a entrevistadora. Así que solteros del futuro, guardaos de mi…porqué ya se sabe: “el cura siempre ha sido antes monaguillo”.
...Para todos aquellos duetos que me rodean, a los que adoro. Mi familia psicológica, que incluso puede llegar a reírse con estas líneas…
